martes, 1 de mayo de 2012

LEYENDA DE UNA FUGAZ


Se sentía observada, las noches interminables, la hacían desesperar, allí expuesta en el firmamento. Miles de miradas humanas, se posaban en ella. Le contaban sus problemas, sus tristezas, sus desengaños. Con paciencia, atendía el corazón del hombre, compadeciéndose de cuanto sufrimiento albergaba en su alma.

Se acostumbró a escuchar, pero noche tras noche, el peso de la agonía de los motales, la hacia descender, pues la pena pesa demasiado para una estrella.

Aquel crepúsculo, como tantos atrás, empezó a brillar, orgullosa, esperando a que miles de corazones se volviesen a ella, confesándole sus desdichas. Al sentirse útil, comenzó a relucir con una intensidad descomunal, y aquella noche, millones de personas, la miraron embelesados, desahogándose, llorando sus tragedias.

Toda aquella tristeza, aquel peso, la hizo caer. Ahora entendía porque habían estrellas que se desprendían del cielo, las Fugaces. Mientras se desplomaba, dejo una estela de lagrimas. No quería morir, pero aquella amarga carga la apagó para siempre, dejándola en el recuerdo de aquellos que pidieron un deseo a una estrella al pasar.

4 comentarios:

  1. Corto pero intenso!!! Un cuento precioso para explicar el origen de las estrellas fugaces e ilustrar el peso de cargar con las penas ajenas!!!!
    Precioso!!! :D

    ResponderEliminar
  2. ^^ Gracias Paco, mil gracias por ese tiempo que me dedicas, leyendo mis cuentos. GRACIAS POR TUS COMENTARIOS Y CRITICAS!!!

    ResponderEliminar
  3. :)

    Me parece un micro relato maravilloso.
    Me encanta el uso que haces de los adjetivos y como personificas a la estrella...
    =D Es precioso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias guapa!!! ^^ jeejejeejejeje :) Gracias por leerme!!!!

      Eliminar