lunes, 17 de septiembre de 2012

Música para escuchar NANA

http://www.youtube.com/watch?v=E7iJFu2v9x0

NANA



Aquella nana arañaba sus entrañas. Con la mirada fija, frente el gran ventanal de la mansión, observaba como la mañana deshojaba el olmo. El triste coloso arrugado, cobijaba a las frioleras golondrinas, que preparaba su viaje a lugares mas cálidos.
Con delicadeza apoyó la palma de la mano sobre el cristal, el vaho que apareció alrededor le recordó la desconsiderada temperatura del exterior. El otoño había traído el frio demasiado rápido, sin apenas darles tiempo a prepararse. Parpadeando volvió a la realidad, y se recolocó sobre los hombros la manta de su madre. Aun olía a ella. Recordaba perfectamente aquella nana, su voz, sus cálidas manos acariciándole el pelo mientras se esforzaba en susurrarle dulcemente aquella melodía para serenarla y que pudiese descansar. Recordaba su sonrisa, su mirada tranquila, sus cabellos oscuros enmarcando el pálido rostro que la caracterizaba.
Solo recuerdos, porque ella se había ido con las primeras golondrinas, quizás a un lugar mejor. La había dejado sola en aquella inmensa mansión, sin sus dulces caricias, sin sus abrazos protectores, sin sus poemas de Becquer, sin sus hermosas canciones. Y ahora aquella primera mañana de otoño, le parecía demasiado fría e injusta como para poder hacerle frente.
Puede que el poeta tuviese razón, puede que algún día volviese a soñar, puede que la ilusión se asomase con el tiempo a su tierno corazón, pero sabía que esa nana triste no la volvería a arrullar. Y lloró perdida en el vació de su corazón, envuelta en aquella manta que olía a rosas, recordando el firme abrazo de su madre.


Laura Gil Moreno de Mora Feijoo