Buscó en sus
bolsillos, ansiaba encontrar algo mas. Pero estuvo un buen rato
registrando sus profundos pantalones. No había otra cosa, sino
cascaras de acontecimientos vividos, de egoísmos acontecidos, de
premios, de títulos universitarios, de trabajo, de fiestas de
vecinos, coches, casas... Abatido se sentó en aquella blanca y fría
cama de hospital. Observó como angustiada su esposa, en un gesto de
sufrimiento, con ambas manos se tapaba el rostro, mientras surcos de
descaradas lagrimas, aparecían entre sus dedos. Un par de enfermeras
y un medico, intentaban resucitar el cuerpo sin vida de un anciano,
que solo llevaba cascaras en los bolsillos.
Sin el menor atisbo
de tristeza por su propia muerte, espero expectante, hasta que los
sanitarios dejaron de reanimarlo. Cabizbajos, le susurraron a la
mujer, que se dejó caer en el sofá, y se abandono en un llanto
desconsolado.
Pesaroso la
contemplo, la vio llorar durante horas, intentando comprender como
podía amarlo. Como era posible que ella, una persona generosa y
dulce, hubiese pasado la vida junto a el, un malhumorado minero, que
se dedicaba a rezongar por cualquier tontería.
Ella, con sus
ultimas fuerzas se acerco al cuerpo sin vida que reposaba en la cama.
Con manos temblorosas aferro una de las manos de el, y sin dejar de
sollozar le explicó:
- Cuando te conocí, no existía la luz para mi. El pesimismo me sofocaba, y todo me podía en la vida. Pero apareciste con un brillo en la mirada que me cambió, porque iluminabas mi camino y me hacías ser fuerte para los dos. Ahora que no estas, no se que voy ha hacer sin ti.
Y con el rostro
empapado por las lagrimas, le dio un ultimo beso. Hundido por la
melancolía y el peso de la tristeza, volvió a buscar en sus
pantalones, y entonces sintió algo suave al tacto. Al mirarlo, vio
aquel ultimo beso. Esa caricia que resumía su amor, su vida juntos.
Y entonces sintió
que ya podía marcharse, aquello lo valía todo.
- Solo cascaras.... hubiese sido triste- pensó - Te quiero amor, gracias.Y con ese ultimo pensamiento, se marchó, aferrando entre sus dedos, un beso.
Un triste comienzo para un alegre final!!! Me encanta la metáfora de los bolsillos ;)
ResponderEliminar^^ Gracias!!!!!!!!!!!!!!! :))
EliminarMuy bonito ^^
ResponderEliminarGracias Trei!!!! :))
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarhuahu es una asadasa es guay super me encanta guap@
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