domingo, 29 de abril de 2012

ANGEL


La observé durante mucho tiempo. En su rostro se reflejaba una paz inmensa, en sus ojos esperanza y en su sonrisa la tranquilidad del que se sabe en tablas con la vida. Me contó su nuevo propósito, su proyecto. Al escucharla, sentí que me hacia pequeña, diminuta a su lado. Era una gran apuesta, y las dos sabíamos que lo conseguiría.

Note que en mi corazón algo cambiaba, y una sonrisa quedo flotando en mis labios. Pero al volver la mirada al resto, observe muchas expresiones distintas. Y escuché las primeras criticas.
No era capaz de entenderlo, no era posible. Aquella persona nos daba una lección en vivo, de lo que es la generosidad, el amor, la entrega, la humanidad. Y sin embargo la masa, obcecada, siempre busca un interés escondido, un desequilibrio, algo que haga imposible que alguien sea diferente.
Pues odia a las personas distintas, a los que toman decisiones arriesgadas, a los que con sus acciones, les remueven el alma, creándoles algún tipo de remordimiento por haber dejado su mente dormida a merced del dominio publico.
La vi, doblarse sobre si misma, como un animal herido. Y un par de alas blancas, salieron de su espalda, inmensamente bellas e inmaculadas.
Continuó su camino, y derramando un sinfín de lagrimas sufrió su decisión, sabía que no era fácil, nunca creyó lo contrario, pero él merecía el amor que la vida le había negado y ella estaba allí para dárselo.
Sonreí para mis adentros, '' he conocido a un Ángel, y de alguna manera me ha cambiado la vida, porque ahora sé que el ser humano es capaz de grandes atrocidades, pero también es capaz de hacer grandes obras por amor''.

¡¡¡Gracias!!!


Laura Gil Moreno de Mora Feijoo

4 comentarios:

  1. =)
    Es genial...
    Ojalá la gente se pudiera dar cuenta...
    En fin...
    Tan genial como siempre ;)

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  2. Gracias!!!! Gracias por leerme!!!!!!!!!!!

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  3. Estas muy Prolífica!!!! Sigue así, a mi me encanta deleitarme con escritos tan profundos y buenos ;)

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