El
sendero estaba bien delimitado y era fácil de recorrer. Atravesaba
un frondoso bosque. Muchos decían que salirse del camino era
condenarse a muerte. Caminaba lentamente, con la mirada perdida entre
los arboles, pensando en que secretos guardarían aquellos gruesos
troncos, que maravillas habría mas allá. Le llamaban Loco. Siempre
soñaba con un sendero diferente, personal, solo para él, que aunque
no fuera tan cómodo, le procurara aventuras e intriga.
Aquella
noche, mientras se sentaba a descansar en el borde del camino, vio
entre los arboles una forma. Estaba demasiado oscuro para distinguir
que o quien era, pero tras unos momentos de duda, Loco dejo la senda,
y salió corriendo bosque a través, buscando aquella sombra.
Después
de un par de horas corriendo sin rumbo en la oscuridad, se detuvo. No
había rastro de lo que había visto momentos atrás. Se recostó
sobre una raíz, extenuado.
Sin poder
remediarlo, cayó en un profundo sueño, despertando al amanecer,
sobresaltado, con la molesta sensación de ser observado. Recorrió
con la mirada el bosque, pero no vio a nadie. Una percepción de
inmensidad le atenazo la garganta, había dejado el camino y ahora se
abría ante el un paraje colosal en el que era fácil perderse. Un
crujido de madera, le hizo alzar la vista, y allí en una rama
gruesa, una chica con aspecto salvaje lo miraba sorprendida.
Con pocas
esperanzas de poder comunicarse, se presentó, seguro de que ella
utilizaría algún dialecto extraño. Pero pudo iniciar una
conversación sin problemas, pues su gramática era incluso mejor que
la de él mismo.
En poco
tiempo, le enseñó a vivir en el bosque, a valorar los colores, los
olores y a apreciar la vida como algo mas que un camino con principio
y fin que hay que recorrer, como una experiencia maravillosa llena de
situaciones especiales.
Y aunque
a pesar de que una inmensa mayoría teme variar su ruta, hay muchos
que habitan en el bosque, pues dejaron el sendero hace tiempo, y
disfrutan de la libertad, viviendo una vida menos cómoda pero mucho
mas intensa.
:))
ResponderEliminarMucho mejor, pero sigue siendo apresurado, lo cocinas y lo das rápido, el misterio que creas con la sombra que persigue loco lo desbaratas en una linea, no dejas que nos enamoremos del texto y paldeemos su sabor, pero la idea me parece muy buena, solo no tengas prisa, coquetea con el lector, hazte de rogar, exalta las emociones que hay dentro de cada uno de nosotros...
;) Paco, son micro relatos!!!! Pero vale, intentaré hacerte caso!
ResponderEliminarSi, es cierto que en los dos últimos relatos te has extendido menos, y en este el final quizá me ha resultado algo abrupto. Pero áun así me ha gustado mucho..., sigue escribiendo, echaba de menos tus cuentos !!!
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