domingo, 4 de noviembre de 2012

Música para leer Yaga

http://www.youtube.com/watch?v=YepXjM0OhSE&list=PL1A2C5415A7EF6788&index=23

Yaga



No se atrevió a levantar la persiana, por si el sol la veía llorar. Miró el cielo a través de la pequeña rendija por la que se colaba un tenue rayo de luz. No sabia bien que hora debía ser. Tampoco le importaba. Se sentía a salvo en la oscuridad de su cuarto. En silencio, intentando sofocar la respiración acelerada del llanto, buscó a tientas una cerilla y encendió un par de velas, iluminando así de manera suave la habitación. Vio su rostro enrojecido en el espejo que reposaba sobre la cómoda, avergonzada desvió la mirada con rapidez. Detestaba esas gotas mojadas con sabor a sal, le recordaban cuan frágil resultaba su emoción frente a la vida, la calidez de su corazón en el invierno del día. Y enfadada se reprocho su falta de fortaleza, su sensiblería, y una vez mas se prometió a si misma no volver a llorar.
Con las palmas de las manos secó las lagrimas que seguían cayendo rebeldes por sus mejillas, recordaba perfectamente la ultima vez que se había hecho aquella promesa, que se había propuesto firmemente no sufrir. Pero parecía no ser demasiado inteligente y se hundía una y otra vez en la esperanza, que fraudulenta se acercaba amorosa, asegurandole tiempos felices que nunca duraban.
Puede que con el tiempo, aquella yaga hiciese callo, puede...
Y entonces podría vivir sin expectativas, sin caer en esperanzas vanas, sin estúpidas ilusiones, solo exprimiendo la confianza que da la firme realidad.

Laura Gil Moreno de Mora Feijoo


Música para leer Puede...

http://www.youtube.com/watch?v=3dM2qCCg6GE&list=PL1A2C5415A7EF6788&index=11

Puede...




A pesar de aquella punzada de dolor continuó sintiendo, pero notó como se ralentizaba su alma y amainaba el corazón. Quizás la felicidad solo sea una ilusión en un desierto, un espejismo que se presenta en un momento de sed y que después hilarante, desaparece irónica, riéndose entre dientes, divertida, observando como miramos consternados como se nos escapa la existencia sin ella.
Puede que sea un ratón, y que nosotros como gatos nos pasemos como en una mala serie cómica, todo nuestro tiempo persiguiendola, sufriendo sus ataques jocosos, para que después en el ultimo momento, cuando parece que la vas a tener entre las manos, se escape sonriente, sabiendo que jamas podrás dar con su paradero.
Es fácil que la Felicidad sea así, como la vida. Una broma burda, de mal gusto, que espera turno para reír en ultimo lugar y justo entonces podamos llegar a sospechar que no entendimos el chiste, que puede que no tenga gracia y que mejor hubiese sido no pretender encontrarla nunca.
Puede que sea mejor vivir sin ella, sin sus desplantes, sin sus idas y venidas, sin sus locuras. Mejor dejar de leer novelas de fantasía y coger las riendas de la cruda realidad que nos azota a diario y que bien mirado, puede que sea mucho mas agradecida que esa loca bailarina que jamás le es fiel a nadie, esa insurrecta y desabrida Felicidad.


Laura Gil Moreno de Mora Feijoo